un refugio de calma y confort
Habitaciones completamente equipadas con todas las comodidades
una casa con memoria y con alma
un alojamiento pensado para familias numerosas, grupos de amigos, personas que quieran alejarse del ruido y la masificacion y escojan lugares llenos de memoria y de alma para llevarse un poquito consigo.
cuentan quienes han venido...
Un lugar ideal, con un acceso por camino pero que no tiene ninguna complicacion y que permite estar en medio del campo, con un cielo estrellado impresionante y con una piscina que en dias de calor convierte la casa en un paraiso. La vivienda esta completamente equipada, las habitaciones están completamente equipadas tambien y las hay de diferentes tamaños, todas con camas muy comodas. La persona que se encarga de la vivienda vive al lado, así es que siempre esta para ayudar en cualquier cosa.
El lugar donde estaba era ideal para desconectar. La casa era una pasada y estaba muy bien equipada
El alojamiento estuvo genial, no nos faltó ningún detalle lo único el tiempo que estuvo lloviendo pero la casa estupenda y el entorno fenomenal
"A solo unos minutos de Merida, esta casa-cortijo se alza en plena dehesa, rodeada de encinas, sierras y cielos infinitos. Un oasis de calma donde el canto de los pajaros, el aroma de la lavanda y la luz del amanecer envuelven cada rincon.
La vivienda, restaurada con mimo, gira en torno a un patio florido y cuenta con siete habitaciones distribuidas en dos casas conectadas por un porche abierto. Ideal para familias, grupos de amigos o estancias largas. Hay zonas de juegos, espacios comunes con chimenea, conexion wifi estable, piano vertical y un huerto ecologico que da verduras y frutas de temporada.
La finca esta dentro de una zona ZEPA, lo que garantiza un entorno natural privilegiado para observar aves, pasear o simplemente contemplar. En verano, las cenas bajo las estrellas se alargan junto a la piscina. En invierno, el crepitar del fuego y el balido de las ovejas traen recuerdos de infancia.
Aqui se viene a desconectar… o a reconectar con lo esencial.
maria pia sanchez propietaria de la casa